El cuarto nivel de un mensaje | Principio


Según Friedemann Schulz von Thun, un mensaje tiene cuatro niveles fundamentales e inherentes. El cuarto nivel de un mensaje interpersonal es:

El llamamiento.

Quien comunica, quiere algo. Este lado se tiene en cuenta en el nivel de apelación, identificando lo que quiere el emisor del destinatario y lo que quiere lograr. En este nivel un mensaje suele comunicar deseos, apelaciones, consejos,  instrucciones, peticiones, solicitudes, sugerencias, expectativas, demandas o incluso amenazas.

Todo esto puede ser comunicado de manera abierta, clara y comprensible o escondido y encubierto de manera que tiene que ser descifrado por el receptor. La construcción del llamamiento de una manera directa o indirecta depende a menudo de los hábitos concretos y costumbres culturales. El receptor puede decidir frente al llamativo del emisor:  ¿Qué debo pensar, sentir o hacer ahora? ¿Quiero entrar en esto o no?

Ejemplo:

El padre entra en la habitación desordenada de su hijo. Después de un breve vistazo sale sacudiendo la cabeza. El lado del llamamiento de la mensaje: El padre quiere que la habitación este ordenada.

El hijo pide a su madre que cocine su plato preferido. Mientras que comen le pregunta a su madre: ¨¿Has cambiado la receta?» El lado del llamamiento del mensaje: El hijo quiere que su madre cocina la próxima vez según la vieja o nueva receta.

 

Más detalles: